Cuando el deporte piensa en la gente

CUANDO EL DEPORTE PIENSA EN LA GENTE
Psic. José Manuel Sánchez Durón
 
Para todos los que ejercemos nuestra labor profesional en el ámbito del deporte nos es muy común escuchar de proyectos que, siendo promocionados por figuras del quehacer público o privado, nacen con la bandera de ser promotores del bienestar social y desarrollo comunitario. Desafortunadamente muchos de estos proyectos enfocan en realidad su meta en objetivos de índole diferente a la que pregonan, y son motivados por intereses de carácter más bien político o económico, en busca de fines personales y sobretodo del ensalzamiento de la imagen de quien los pregona.

Pero como muchas cosas de la vida, esta situación también tiene su realidad opuesta. Existen verdaderos proyectos sociales en los que no solo se busca que el individuo común tenga acceso a oportunidades de desarrollo sino que además se invierte en ello. Dicha inversión va desde proporcionar material deportivo o instalaciones hasta contratar gente especializada que comparta sus conocimientos en la formación de jóvenes talentos. Este último es el caso que quiero comentar en los siguientes párrafos.
Hace un par de meses, las autoridades de un municipio ubicado al sur de la ciudad de Guadalajara en el estado de Jalisco (México) han emprendido un ambicioso proyecto futbolístico que se había venido gestando tiempo atrás. Lo califico de “ambicioso” en razón de la gran inversión que las autoridades han realizado para el éxito del programa. En este caso, la inversión ha consistido en contactar a un equipo de trabajo con amplio reconocimiento en el fútbol nacional y extenderles la  invitación para compartir su experiencia en la formación deportivo-personal de jóvenes talentos.    
Fue así que Daniel “el travieso” Guzmán vino a catapultar este prometedor proyecto. El “travieso” se ha caracterizado a lo largo de su prolífica carrera por ser un hombre que cree en los jóvenes y que ha desarrollado la sensibilidad profesional para atraer a los jugadores y desarrollar el talento futbolístico que cada uno posee. En esta ocasión el reto es hacer eso mismo pero con jugadores apenas prospecto, es decir, jóvenes que aspiran al profesionalismo sin tener apenas el suficiente conocimiento sobre los retos, sacrificios y enigmas que esto significa. Sin duda un reto digno de Daniel.


En una decisión a la que muchos entrenadores de renombre difícilmente tomarían, Daniel ha sabido dejar a un lado el escaparate publicitario “de renombre” para invertir tiempo y esfuerzo en formación juvenil de trinchera, en una batalla cotidiana contra todo tipo de obstáculos para sacar de cada jugador el mejor jugador posible pero sobretodo al mejor ser humano posible. Daniel ha involucrado a todo su equipo de trabajo que se ha dedicado “en cuerpo y alma” a dar forma a este proyecto inculcando los conceptos técnicos y tácticos que el futbol de alta competencia requiere, así como los conceptos personales y humanos que la vida en familia y en comunidad requiere. De esta manera la experiencia de grandes personajes como Mauricio González, el “capitán” Dávalos, Manuel González, Luis Flores y “chema” Higareda en la formación futbolística, y Alan Alarcón en la preparación física, están dejando profundas huellas al sur de Jalisco.
Así, doy testimonio de que este proyecto es un ejemplo del tipo de proyectos en los que verdaderamente se le apuesta al bien común. En menos de una semana fueron observados casi 1000 jugadores de la entidad para conformar diferentes grupos representativos. Aquéllos seleccionados han tenido la oportunidad de prepararse con profesores da alta calidad lo que les coloca automáticamente como candidatos para que el día de mañana puedan acceder al profesionalismo. Es justo señalar además que estos jóvenes cuentan con permanente apoyo psicológico para estimular sus actitudes de competencia, enfrentar sus diferentes situaciones de vida y, en suma, ayudarles a conocerse a sí mismos. Durante mi participación en este proyecto he procurado defender esta bandera.
En resumen, quiero resaltar que es posible desarrollar proyectos con verdadero sentido social que impliquen un impacto positivo real en la población a la que van dirigidos. Un proyecto gestado bajo la norma de beneficiar a un joven, beneficia automáticamente a su familia nuclear con la que convive en la actualidad y a la familia que conformará el día de mañana. Esto se logra si los proyectos cumplen, entre otras cosas, con dos requisitos fundamentales: que involucren la participación de expertos en la materia y que se contemple no solo la formación deportiva del joven sino sobre todo su formación como “persona” en el amplio sentido de la palabra, esto es, como individuos que juagan roles específicos en una sociedad. Después de todo, el deporte no es solo espectáculo o reflectores, ni ha de involucrar siempre fines lucrativos o económicos. El deporte también es una oportunidad de desarrollo humano, de unión familiar y de bienestar común. Cuando los que vivimos del deporte nos preocupamos por quienes lo practican fomentamos que verdaderamente "el deporte piense en la gente".

El derecho al deporte y el desarrollo humano

EL DERECHO AL DEPORTE Y EL DESARROLLO HUMANO
Psic. José Manuel Sánchez D.
 
Hace algunas semanas se acaba de publicar en el Diario Oficial de la Federación de nuestro país (México) la Ley de Cultura Física y  Deporte. Desde mi punto de vista este hecho ha marcado un precedente de gran magnitud que quiero resaltar. Cuando una actividad que actualiza las facultades humanas -a la que sólo se le atribuía un carácter opcional o incluso de ocio- pasa a ser considerada un derecho, merece la pena un comentario.

En México como en muchos otros países la actividad física ha sido históricamente considerada por las instituciones públicas como un artefacto de segunda necesidad. Esa es una triste realidad. Y es triste porque ese calificativo parece revelar la ignorancia sobre un tema a mi parecer tan trascendente como lo es el “Desarrollo Humano”. El Desarrollo Humano (DH) es sin lugar a dudas un tema amplio en la literatura psicológica contemporánea pues se le considera como uno de los fines hacia los cuales habría de dirigirse la cultura. Esta corriente de pensamiento tuvo sus orígenes teoréticos en las propuestas Humanistas a partir de los cuales se popularizaron conceptos como autoestima, potencial, superación, etc., desafortunadamente tan desgastados por su uso común y poco riguroso. En el fondo, el DH apunta a fomentar el óptimo desarrollo psicológico de una persona.
Sin embargo, aunque opino que el DH es un concepto muy útil en nuestras reflexiones psicológicas y sobretodo antropológicas, creo que es un concepto que amerita revisión por lo menos en lo que respecta a la relación que tiene con la actividad física. Ciertamente una revisión conceptual rigurosa rebasa los límites de este breve escrito, pero me concretaré solo en un par de puntos.
El primero hace referencia a “lo humano”. ¿Qué es “lo humano”? ¿a partir de qué calificamos a un objeto como “humano”? Estas preguntas carecen de respuestas sencillas, y dudo que siquiera podamos formular alguna de consenso universal. Sin embargo, sí estamos en condiciones de afirmar que “lo humano” no se refiere solamente a las percepciones subjetivas que una persona posea de sí. Ser “humano” no es solamente poseer pensamientos, sensaciones o percepciones del tipo que poseen los humanos en general, sino además poseer cuerpos, movimientos, actitudes, olores, sabores, dimensiones físicas, origen, naturaleza, formas, consistencias y demás elementos humanos. “Ser humano” es tener cabida en todas esas clases.
En cambio, parece que el DH es muchas veces entendido como el desarrollo “preferente” de cualidades de conciencia o pensamiento. Creo que esto es un error, o más bien, una concepción reductiva del “amplio” concepto de DH. Esta concepción reductiva es similar a la que apreciamos en varios reportajes a personajes públicos del espectáculo. Muchas de esas entrevistas se anuncian como “el lado humano del artista”, o frases por el estilo, y en ellas se observa al personaje en cuestión hablando de su vida privada, de su familia, de sus temores, etc. Como si su “lado humano” radicara en estas dimensiones de su vida social y en consecuencia su vida profesional sobre el escenario pasara a formar parte de otra categoría. Pero entonces, ¿no es de humanos el desempeño y talento artístico?
Para mí es tan “humano” lo uno como lo otro, las vivencias de la vida familiar como de la vida profesional. Así ocurre con el concepto de DH. Lo humano no es solamente lo que hace referencia a la “vida mental” del individuo sino a todo lo que compete a las distintas categorías que ya señalé. Para mí, es tan humano el pensamiento racional como el tener una nariz (humana),  un dolor de garganta, o un proceso digestivo.
El segundo punto tiene que ver con el “Desarrollo”. Si ya dije que “lo humano” se refiere a toda una gama de dimensiones, entonces, ¿cómo se desarrolla? Esta es una pregunta fundamental. Los procesos de desarrollo involucran el ejercicio de los elementos en cuestión y tienen como resultado su arribo a un “estado” posterior. Por supuesto el desarrollo no es solo el producto del ejercicio sino además del estado de maduración del sistema del que se esté hablando. El caso es que a partir de estas ideas, sostendré que el DH involucra indiscutiblemente el ejercicio de todo aquello a lo que hemos calificado de “humano” y ello incluye el cuerpo y su movimiento.
Opino que el movimiento es una condición necesaria e imprescindible para el DH. El DH va de la mano del desarrollo de las cualidades y capacidades psicomotrices y para mí es insostenible proponer el uno sin el otro. Mi argumento es que a través del desarrollo motor el individuo fomenta su propio DH.
Por supuesto el movimiento ocurre a lo largo de una dimensión que va de una mayor a menor expresión y  es obvio que no todos los seres humanos tenemos las mismas capacidades motrices. ¿Y qué pasa con las personas carentes de movimiento? ¿No están sujetas al DH? Pongamos un caso extremo para esta interesante cuestión. Stephen Hawking es un mundialmente reconocido científico británico. Sus investigaciones y aportes a la ciencia han sido tan sustanciales que cualquiera diría que es un hombre completamente realizado que ha logrado desarrollar al máximo su potencial. Este hombre padece una limitación motora casi total. Vive sobre una silla de ruedas incapaz de mover sus miembros, tronco o cabeza. Y sin embargo ha logrado el éxito que muchos soñarían. ¿Entonces el movimiento no es una condicionante para el DH?
De acuerdo a los datos que poseo, el Dr. Hawking no nació en esa condición de inmovilidad. Fue perdiendo las funciones en el curso de su crecimiento, por lo que entonces el desarrollo de muchas de sus cualidades racionales y afectivas podrían atribuirse a su movimiento temprano. De hecho, opino que gran parte de sus bases intelectuales fueron establecidas en sus primeros años y que no hubiera sido “el mismo” científico prolífico si de nacimiento hubiera padecido su enfermedad. Por lo menos no me parece una hipótesis tan descabellada. Pero además aún en su progresiva incapacidad corporal ha logrado mantenerse móvil por lo que después de todo el movimiento no se ha excluido de su vida. El Dr. Hawking ha sido un activo profesor y conferencista que va de un lugar a otro y eso le permite seguir estimulando de manera constante sus áreas corticales sensoriales. Entonces, aún a costa de su inmovilidad muscular, ha continuado su “ejercicio cerebral”. De esta manera, opino que un personaje como el Dr. Hawking no está exento a su necesidad de movimiento sino que solamente ha suplantado el  movimiento que su cuerpo no genera por movimiento externamente generado. 
En un individuo que posea un sistema músculo-esquelético funcional, la necesidad de movimiento es obvia. Los músculos, las articulaciones, y los circuitos neurales necesitan ejercitarse. Y es tal ejercicio el que fomenta el equilibrio del sistema: nos movemos para conseguir nuestro alimento, para abrigarnos, para evacuar desechos, etc. Pero más aún, el movimiento también “alimenta” y actualiza la noción que un individuo construya de sí mismo.  No nos evaluamos de la misma forma a nosotros mismos si nos sabemos capaces o incapaces de intentar dar un salto, caminar, correr, luchar, sostener, etc. Por supuesto, el sabernos capaces de  valernos por nosotros mismos ("motrizmente" hablando) nos acarrea una sensación de mayor bienestar y conformidad.
Por lo tanto, opino que el movimiento y su manifestación a través de actividades organizadas y reguladas como el deporte es un mecanismo imprescindible para el desarrollo del individuo. El deporte permite una oportunidad maravillosa de autodescubrimiento y de autovaloración. Resulta por demás alarmante, que apenas hasta este siglo consideremos que los ciudadanos tenemos DERECHO a actividades de este calibre. Pero como reza el dicho, “más vale tarde que nunca”. 

Futbol: ¿un juego de resultados que se esperan?

FUTBOL: ¿UN JUEGO DE RESULTADOS QUE SE ESPERAN?
José M. Sánchez D.
 
Uno de los aspectos que favorecen la subsistencia de un grupo social humano es el hecho de que las personas nos ajustamos a ciertos patrones en nuestro comportamiento. Por “patrón” me refiero a la regularidad que podemos identificar en la forma de comportarse de un individuo, esto es, a sus formas habituales de reaccionar ante los sucesos de la vida. De manera general, podemos afirmar que ante circunstancias parecidas una misma persona se comportará de manera también parecida por lo cual, una vez identificado el patrón característico de cada quien, la forma de reaccionar de un individuo ante un evento particular es más o menos predecible. Así, puesto que podemos pronosticar de antemano con cierto grado de éxito el comportamiento de las personas con quienes vivimos, y al mismo tiempo puesto que ellos pueden pronosticar también con relativo éxito nuestro propio reaccionar, entonces es posible la convivencia comunitaria.

No obstante, también es cierto que el comportamiento humano no puede ser pronosticado con absoluta certeza. Es común sorprendernos  cuando algún conocido nuestro realiza alguna acción inesperada que no se ajusta a lo que nosotros esperaríamos ver en esa situación. En tales casos nos damos cuenta con agrado que no somos robots programados de antemano y que nuestro comportamiento no se sujeta a una regularidad absoluta como para anticiparlo detalladamente con un 100 % de confiabilidad.

En el deporte también ocurren fenómenos que podemos calificar como “patrones” de manera semejante al comportamiento individual. Es común observar, por ejemplo, que el Barcelona juega de determinada manera la cual es diferente al juego del Chelsea, o que “Rafa” Nadal tiende a realizar ciertas acciones cuando va abajo en el set o cuando va superando al rival de manera cómoda.

Así mismo, es de todos conocido que en el futbol dichos patrones son más bien caprichosos y que precisamente “todo puede suceder” una vez que la competencia ha iniciado. Por lo tanto, ¿es el futbol una situación compleja en que todo es cuestión de azar una vez que la pelota rueda o tienen mayor injerencia en el resultado final los patrones a los que se sujetan los jugadores y los equipos en su conjunto?

En los últimos días han ocurrido dos eventos con equipos del futbol mexicano que capturan perfectamente el dilema anterior. El primero de ellos fue la final del Campeonato de Liga disputada por los equipos América y Cruz Azul. En el primer partido de la final, el Cruz Azul obtiene la victoria jugando de local con un gol de diferencia, a partir de lo cual se “encamina” como campeón del torneo. Esta tendencia parece verse favorecida luego que en el segundo partido (esta vez en el monumental estadio Azteca) el Cruz Azul anota nuevamente un gol en el primer tiempo y el América se queda con 10 hombres luego de la expulsión de uno de sus volantes.

Si analizamos esta situación de manera global, podemos decir que en este momento se cumple un patrón que toda la afición de ambos equipos es capaz de detectar: un equipo que en la final de torneo supera al rival con un marcador global de 2-0 tiene mayores probabilidades de ganar, más aún si el rival tiene inferioridad numérica. Por esta razón (el detectar este patrón) la afición de Cruz Azul se va al descanso con la “confianza” de que todo marcha sobre ruedas y la del América con la “decepción” de que  sus sueños de campeón se desvanecen poco a poco.
Para acentuar aún más la percepción de este patrón, diremos que la situación en el marcador no cambió aún pasados 88  minutos del juego. A estas alturas la afición del América comenzaba a desalojar el inmueble “resignada” a pagar las apuestas y sobretodo a soportar las burlas de toda una semana y la frustración del “no se pudo”.

Pero de repente vino una brusca alteración al patrón de eventos que se había gestado durante 88 minutos y una clara “violación a la lógica” de los espectadores. El América anota su primer gol del partido y el segundo en tiempo de compensación. Por si esto fuera poco, el anotador del segundo gol es el portero que sumado al frente se lanza en un tiro de esquina y anota logrando su remate ¡con la cabeza!


Esto altera todo pronóstico que el más optimista americanista –incluido su eufórico presidente-  pudo haber realizado dos minutos antes del segundo gol. El gol anotado de cabeza por el portero en tiempo de compensación parece rebasar toda lógica simplemente porque las probabilidades de tal hecho parecían simplemente mínimas si no es que nulas. Pero a partir de ese momento la situación da un giro de 180° y ahora se conforma un nuevo patrón, el del equipo que de ir 2-0 abajo en el marcador alcanza al rival. Reza el adagio que en tales circunstancias: “caballo que alcanza…gana”.  Y eso fue lo que pasó en la tanda de penales.



¿Tiene sentido lo que vimos esa noche? ¿Se ajusta a la lógica del futbol? Antes de responder lo anterior pasemos a un segundo e ilustrativo ejemplo.

El equipo “Xolos” de la ciudad de Tijuana avanza en su paso por la copa Bridgestone Libertadores 2013. Ahora le toca enfrentar al equipo Mineiro de Brasil que cuenta en sus filas nada menos que con un Ronaldinho aparentemente pasado de peso pero que conserva la clase de quien parece haber nacido para este deporte. En el primer partido se ha dado un empate a dos goles y ahora toca ir a jugar a Brasil. Un pronóstico inicial apunta al local Mineiro como favorito por el simple hecho de jugar en casa, puesto que existe el patrón de que los equipos que juegan de local tienen mayores probabilidades de ganar.

Pero aquí comienzan una vez más los caprichos del futbol. El equipo de Xolos se va al frente en el marcador y “mueve la balanza a su favor”. Ahora es el que tiene las posibilidades de avanzar y descalificar a su rival. Pero Mineiro anota minutos más tarde y nuevamente se coloca como el favorito para pasar a la siguiente ronda. Esta tendencia se acrecienta cuando se llega al minuto 90.

Entonces viene lo “inesperado”. Penal en contra de Mineiro que automáticamente le da la posibilidad de realizar la hazaña al visitante Xolos. Las probabilidades de que un árbitro decida marcar un penal en contra del equipo local en tiempo de compensación de un torneo internacional son mínimas pero en este caso parecen no ser tomadas en cuenta. El penal se marca. El jugador de Xolos, quien por cierto fue el mismo jugador que en ese partido había anotado el primer gol, se acerca a golpear la pelota y…¡falla!



¿No existe la lógica en el futbol? ¿Cómo explicamos estos cambios drásticos ocurridos en cuestión de minutos que cambian a su antojo los estados de ánimo de los espectadores? ¿Simplemente el resultado de un partido es impredecible?

Como lo dije al principio, el comportamiento individual no se puede predecir con absoluta certeza por lo que parece lógico suponer que el comportamiento colectivo tampoco lo sea. Si dejamos caer un balón de futbol en cierto lugar del campo de juego y luego lo dejamos caer en otro lugar del mismo campo el bote del balón será diferente. Si algo tan simple no se repite con regularidad absoluta, ¿por qué habríamos de esperar que el comportamiento humano de cualquier jugador fuera completamente regular y predecible? Ciertamente no están tan equivocados los que afirman que una vez que rueda la pelota “puede ocurrir cualquier cosa”.

Sin embargo, contrario a lo que podría pensarse con el presente análisis, el fútbol no es solo cuestión de azar o de suerte. El futbol es un fenómeno de comportamientos humanos (sociales) y los fenómenos de la naturaleza (incluidos por supuesto los humanos) no son arbitrarios ni caóticos, más bien ordenados. Si la vida fuera un caos (sin orden o regularidad) seguramente se habría extinguido desde hace muchos años. En el futbol ocurre algo parecido. El futbol no es un fenómeno caótico sino que efectivamente se somete a patrones y regularidades. El punto a subrayar aquí es que dichas regularidades no son absolutas o lineales. Esto es, el futbol no se apega a las reglas del tipo: “si ocurre tal cosa entonces ocurrirá tal otra”. La vida misma no ocurre de esa manera. Más bien en el futbol –como en la vida- operan reglas del tipo: “si ocurre tal cosa entonces probablemente ocurrirá tal otra”.

En resumen, lo que afirmo es que el futbol y cualquier deporte es un juego de probabilidades. El comportamiento humano individual también lo es. Pero eso no significa que pueda ocurrir cualquier cosa en cualquier momento. Lo que va ocurriendo en cada acción del juego ocurre porque, si lo analizamos a detalle, se conjugaron las condiciones para que ese resultado fuera el más probable. Por esta razón, el futbolista no debe apegarse solo “a su suerte” Por el contrario, debe de prepararse para que si se presentan las circunstancias durante el partido él pueda afrontarlas de manera de que sea más probable que obtenga de ellas el máximo beneficio. Después de todo, no somos únicamente víctimas de nuestras circunstancias. 

UN POCO, PERO DE MUCHA SUSTANCIA

Por: José Manuel Sánchez D.
El día de ayer leí una entrevista que me dio mucho en qué pensar y reflexionar, que por cierto son dos costumbres de las que deberíamos sacar todo el provecho a diario. La entrevista en cuestión apareció en una página web deportiva y me permití adjuntar el link en mi cuenta de facebook así que queridos lectores pueden localizarla ahí.
En esta entrevista el D.T. Daniel Guzmán habla del proceso que inicia en la dirección técnica del Club Puebla de nuestra liga de fútbol nacional. Aunque los que nos apasiona el deporte podamos leer multitud de entrevistas a diario, para mí lo más sustancial es, valga la redundancia, detenerse justamente en lo esencial del mensaje del entrevistado (o como diría mi querida mamá: en la “sustancia”).
Si sabemos leer con detenimiento nos daremos cuenta que a lo largo de una entrevista pueden aparecer mensajes trascendentes dignos de degustación intelectual. Daniel no es la excepción. Para no extenderme demasiado me concentraré en cuatro ideas que merecen mención.
Primero.- Daniel sugiere ir a lo básico, a los fundamentos, al “A,E,I,O,U”. No debemos olvidar que el deporte es una manifestación excelsa de las cualidades psico-motrices y capacidades físico/coordinativas de un atleta, exhibidas en situaciones de apremio. El resultado es un desempeño tan complejo que en ocasiones puede “distraer” la atención de un entrenador en el sentido de querer enfocar el trabajo inmediatamente hacia la excelencia. Obviamente la “excelencia” ha de ser una de las metas del entrenamiento, pero NO EL PUNTO DE ARRANQUE. Para hacer las cosas “muy bien” primero hay que hacerlas “bien”, y antes de poder hacerlas “bien” hay que “poder hacerlas”, y antes de “poder hacerlas” hay que por lo menos “intentarlas”. Por ello, Daniel nos proporciona un gran mensaje: los cimientos siempre sostienen al edificio.
Segundo.- Se dice en la entrevista que “en dos días no es posible que cambie toda la mentalidad del jugador”. Cuánta certeza hay en ello. Los procesos “mentales” o “psicológicos” o “psíquicos” son ante todo eso: PROCESOS. No existe proceso que sea inmediato, mucho menos una modificación en el modo de comportarse o de reaccionar de un ser humano, jugador o no. Modificar un proceso psicológico es una labor de paciencia, tacto y sobretodo de tomar las decisiones acertadas en su trato diario en cancha, en vestidor o donde sea.
Tercero.- Daniel afirma que “respeta mucho a este equipo”. Esto debería de ser el requisito número para aspirar a cualquier puesto de trabajo: RESPETAR EL LUGAR DE TRABAJO. Veámoslo así: cuando respetamos a una persona querida, nos esforzamos porque esté bien, no la ofendemos, la protegemos, estamos cerca, aprendemos de ella, etc., porque el respeto hace que en nuestro esquema de valores esa persona ocupe un lugar especial. Ello también aplica para un equipo o Club. Cuando se respeta un equipo no se toman las cosas a la ligera sino que se hacen de verdad con esmero. Es la muestra de que el Club no es solo un trabajo, o como dirían algunos: “una chambita”. Es un compromiso, y eso es algo que desafortunadamente no se ve a diario.
Cuarto.- “Ahora soy entrenador 24 horas y cuido todos los aspectos a fondo”. Bien dice el refrán: “el que tenga tienda que la atienda”, lo cual se traduciría al ámbito futbolístico más o menos así: “el que tenga un equipo que planee, entrene, diseñe, se prepare, improvise, organice, viaje, apunte, ajuste, corrija, enseñe, corrija otra vez, consienta, regañe, apapache, corrija una vez más, se desvele, ría, grite, etc., etc., etc., … y corrija”. Las grandes responsabilidades implican gran dedicación, y la dedicación exige tiempo. Es como viajar en una nave espacial de la NASA al planeta Marte con la misión de transportar al robot Curiosity. No puedes darte el lujo durante el viaje de ser astronauta medio día y luego tomarte la tarde para ver cómo se aprecia la tierra sin ti. Debes de ser astronauta las 24 hrs. del día y atender el curso de la nave, la comunicación con la NASA, el funcionamiento del robot y, por si fuera poco, atender tus necesidades y las de tus compañeros. Vaya viaje, ¿no crees?
En resumen de todo esto, creo que la disposición es el primer paso para aprender. Una “simple” entrevista puede dejarnos grandes enseñanzas si sabemos detectar lo importante o incluso “leer entre líneas”. Sé que los mensajes que Daniel comparte son producto de su propia historia que sigue escribiendo y que seguramente le sacarán adelante en esta gran aventura.
Afortunadamente no solo su costal es fino, sino también el material con que lo llenará y los cargadores que, desde la cancha, a sol y a sombra, le ayudan a levantarlo cada mañana.

Toño Rodríguez, Arquero de Selección Nacional


Por: José M. Sánchez

¿CÓMO TE PREPARAS EN TU VIDA PERSONAL APARTE DE TU VIDA FUTBOLÍSTICA?

Terminé la preparatoria y me quedé en el primer semestre de Ciencias de la Comunicación, que es la chamba de la prensa, sacar la nota, las entrevistas. Me gusta mucho el tener una columnita o cosas así, escribir, leer es de mi agrado. Soy una persona cristiana, me gusta mucho leer acerca de Dios, libros que me alimentan en mi persona, sobre todo lo que es en la parte de liderazgo, de alcanzar metas y todavía más. Y una que otra novela, siempre te deja picado.

¿CUÁL HA SIDO UN BUEN LIBRO PARA TI?

“Una vida con propósito” de Rick Warren, el libro que me ha enseñado mucho sobre Dios, que he aprendido demasiado. Si pueden leerlo adelante.
SIN DUDA LOS PROPÓSITOS SON IMPORTANTES PERO CADA UNO EXIGE SACRIFICIOS, DE HECHO LA VIDA DEL FUTBOLISTA ES UNA VIDA DE SARIFICIOS ¿NO ES ASÍ?
Sí, sacrificios hay demasiados en este deporte; tal vez la gente nada más ve los partidos, ve la imagen del jugador estando en la cancha jugando, metiendo goles, celebrando, pero realmente tiene un trasfondo y una parte por atrás muy fuerte y muy complicada. Todo éxito conlleva su sacrificio. Sin duda una etapa que me costó mucho sería a mis 16 – 17 años, cuando nos concentraban para el mundial sub 17 y llegué a estar encerrado (concentrado) por decirlo de alguna manera; salías a la cancha, desayunabas, volvías a tu cuarto, comías, a volver a entrenar…y bueno a mis 16 años, estar en una concentración así durante tres meses, me iba a Guadalajara una semana y otros dos meses, iba a mi casa dos semanas y otro mes, y bueno fue una etapa difícil pero a la larga me vino a traer mucho beneficio: un mundial sub 17. Volví a vivir una etapa así en el mundial sub 20. Y a la larga uno lo agradece y se queda feliz, y si viniera otra oportunidad así adelante, encantado.
DÉJANOS CONOCERTE UN POCO MÁS ¿QUÉ RECUERDOS TIENES DE TU INFANCIA?
La esencia de uno es la infancia sin duda. Fui un chavo muy feliz, demasiado. Soy el hijo mayor en mi casa; una mamá que me consciente a morir, que gracias a Dios siempre tuvimos todo, no hubo un día que no tuviéramos comida, no hubo un día que nos faltara escuela, agua, luz; tengo unos papás que trabajan mucho, y bueno una infancia muy divertida. Mi mamá siempre me contaba que yo era una persona con una esencia, con un toquesito pero muy sabroso desde que nací. Me decía que era una bala. De bebé cuando le pedía el bibi a mi mamá no era de “mamá, mamá” le decía su nombre “Rayo, Rayo, Rayo”, y era mandón desde chiquito. Algo que siempre me caracterizó en mi infancia fue que me encantaban los disfraces, si los cuento eran como 30 y la mayoría los utilizé más de una vez. Igualmente la música siempre me ha acompañado, hasta la fecha no hay día que no te ponga una canción. Un día sin una canción no es un día de Toño Rodríguez.
HABLANOS DE LA EXPERIENCIA DE SER PORTERO, ¿QUE SIENTES, PIENSAS Y VIVES AL ESTAR BAJO LOS TRES PALOS?
Primero es una responsabilidad muy fuerte porque tú cargas el peso de todo un equipo, sobre todo porque es un deporte de conjunto y tienes 10 jugadores adentro que confían en que tú des el 100% y hagas las cosas bien, y al esperar los jugadores que tengas un nivel muy bueno tu exigencia aumenta muchísimo y tus estándares tienen que estar muy arriba siempre, y eso es muy complicado sobretodo que no somos perfectos. En la portería resulta muy complicado porque tocas muy poco el balón, somos los únicos que podemos tocarlo con la mano, eso nos hace diferentes a todos los demás jugadores, usamos un uniforme de diferente color siempre, usamos guantes que eso es una característica muy importante que nadie más en cancha lo puede hacer, y si cometes un error es un gol en contra; el tema aquí es que tú no puedes hacer nada por meter un gol, no puedes irte corriendo a intentar meter un gol porque descuidas la portería y ahí te viene otro y todo el trabajo de tus demás compañeros, de tus entrenadores, de la afición, caray, se te va todo el peso sobre ti y es muy difícil. Es una posición que tienes que tener el carácter muy fuerte, una valentía, el tener una personalidad muy definida porque a fin de cuentas si no tienes unas buenas bases siendo portero te come esta posición. Y bueno, un gusto por el futbol enorme.
¿RECUERDAS CÓMO FUE TU PRIMER PARTIDO OFICIAL CON SELECCIÓN NACIONAL?
Fue el pre mundial sub 17, ya de manera oficial en Tijuana; a mis 16 años un estadio lleno, te saca de onda, te mueve todo por dentro y sobretodo que teníamos 16 años todos, teníamos la responsabilidad de llevar al país a un mundial, la selección pasada no había tenido buenos resultados, no había clasificado al mundial y traíamos esa responsabilidad muy fuerte, sabíamos que nos estaba viendo el país entero y lo asumimos de muy buena manera. Que fuera mi mamá junto conmigo porque estuvo presente ahí en Tijuana fue algo muy importante para mí, porque fue el brinco, dejé de ser un juvenil, porque ahora ya me enfilo para lo que quiero ser: un profesional de este deporte, un jugador de los que la gente vea y diga “¡Wow! quiero ser como él” o “me gusta esto de él”; siempre ese ha sido un sueño, que la gente me tome a mí como ejemplo, lo busco en todos los ámbitos de mi vida no solo al estar dentro de la cancha, que vean si se llegan a encontrar a un Toño Rgz en la plaza, llámese restaurantes, llámese parques, donde sea, que vean una buena imagen de mí, siempre me ha gustado eso.
PLATICANOS UN POCO MÁS DE TUS EXPERIENCIAS COMO SELECCIONADO NACIONAL, LAS BUENAS Y LAS MALAS, EL ENTORNO QUE LES RODEA, ESCUCHAR EL HIMNO NACIONAL Y ESAS COSAS
Vivir un partido de mundial no hay nada que se le parezca. El primer mundial que tuve sub 17 creo que fue un mundial que el principio nos costó mucho no solo a mí, a todo el equipo, tanto así que cometí un gol que me va a quedar marcado de por vida; hoy le agradezco a Dios que haya pasado. Y bueno el llegar en tu camión, el ver tu bandera, el que vengas representando a México que traiga el nombrecito de México atrás (la playera), que una camisa de la Selección tenga tu nombre puesto con tu número, que entres a la cancha, veas las listas, y la prensa, la gente diga “ok, ese es el chavo que me representa esta ocasión vamos a ver qué es lo que juega”, salir con los dos equipos juntos con lo que es lo de la FIFA, escuchar el himno nacional y viendo tu bandera es algo increíble. Sin duda el partido que más recuerdo sobre cantar el himno nacional fue contra la selección de Colombia en cuartos de final, porque realmente cantamos nuestro himno y todo el estadio gritaba, gritaba, gritaba, tocó nuestro himno y se calló todo, empezó el himno colombiano, y escuchábamos a ton y son, clarito, fuerte, toda la gente prendida. Yo creo que es la experiencia más bonita que he tenido en el ámbito de escuchar un himno nacional.
Y LA FAMA, ¿COMO SE MANEJA?
Es algo que uno siempre busca, que quieres tener, que seas una persona única. Yo siempre lo he dicho y me han inculcado mucho mis padres eso, que quiero ser un portero, quiero ser una persona que venga a romper estereotipos. Que digan “¡Wow! Por donde le vea este chavo tiene cosas que a mí me gustan, que lo hace muy bien, que realmente se compromete, que realmente da resultados”, y eso es algo que me ha gustado mucho de mi persona y que me han inculcado mis padres, lo que es el querer más, el “ya tengo esto pero ahora puedo tener esto, y esto, y esto”, y sobretodo eso, que quiero romper estereotipos, esquemas de que el futbolista esto, el futbolista esto otro, hay que dar una imagen de profesional las 24 hrs del día, y ser un ejemplo; como tú dices que si la gente te está viendo, te está siguiendo, está viendo tus pasos, no puedes defraudarte, no puedes dar una imagen mala de ti porque a fin de cuentas el que se beneficia o el que se perjudica es uno mismo, y yo creo que cualquier persona quiere que le gente tenga una imagen muy buena si no es que una imagen perfecta, y yo es lo que quiero para mí, una imagen perfecta de Toño Rodríguez.
SIN EMBARGO VIVIR TODO ESO ES PARTE DE UN PROCESO, ¿NO ES ASÍ?, TODO EN LA VIDA LLEVA SU TIEMPO ¿CUÁL ES LA IDEA QUE TIENES DE VIVIR UN PROCESO FUTBOLÍSTICO?
“Proceso” es una palabra que ha estado conmigo siempre. Terminando el mundial sub 17 quería comerme el mundo, le doy gracias a Dios tuve muy buen mundial, y empecé a ver una perspectiva de que “ok , hice esto a tal nivel yo puedo hacer esto, yo puedo estar en primera división, yo puedo competirle a jugadores que la gente ve y que piensa que son grandes jugadores, yo sé que puedo competirles” y eso me pasó te estoy diciendo cuando tenía 17 años recién, y lo que es el proceso uno tiene que ir viviendo su vida, sus etapas, uno empieza a madurar, sobretodo en este deporte que los procesos son básicos. Yo quiero ser, no te digo que una persona adulta aburrida, pero yo quiero ser maduro para la edad que tengo, quiero ser una persona experimentada a la edad que tengo y quiero llegar a los 40 años y ser un joven pero con una mentalidad de alguien de 80. Una palabra que aquí recalcaría mucho es sabiduría, es importantísima, es básico, es muy importante y los procesos van de la mano yo pienso con la sabiduría, el saber en dónde estás, saber que esta es tu realidad, mañana va a ser ésta y tienes que ir trabajando en ello.
ENTONCES EN EL FUTBOL COMO EN LA VIDA LAS COSAS NO DEBEN PRECIPITARSE
Un paso se tiene que dar bien dado porque no puedes ir en el paso cinco sin antes haber dado el tres, porque a fin de cuentas tarde que temprano puedes llegar al paso ocho pero el tres te va a estar faltando y vas a tener toda la escalerita temblando. Hay que formar bien las bases. Yo soy de las personas que piensa mucho eso, las bases, y que cada paso que des esté tan bien cimentado que venga lo que venga, huracanes, terremotos, lo que venga en tu contra seas lo suficientemente fuerte para evadirlo, para dejarlo a un lado.
¿CÓMO PUEDE DARSE CUENTA UN NIÑO O JÓVEN SI TIENE CUALIDADES PARA DESENVOLVERSE EN TU POSICIÓN?
Primero tiene que amar la portería, es algo básico y fundamental. Por la experiencia que yo viví la portería me empezó a gustar desde que yo tenía seis años, veía a los porteros, veía los penales, los porteros que se aventaban, que usaban un uniforme diferente que usaban guantes, que eran líderes, traían siempre el número uno y eso es algo que a mí me gusta mucho, ser el número uno en todo y nada más; el portero puede ser el uno o en casi todos los equipos es el número uno y para mí un niño o un joven que quiera ser portero tiene que amar la portería , amar el futbol, tiene que ser muy seguro de sí mismo y tener un hambre de triunfar enorme. Con eso y ya todo lo demás Dios te lo da por añadidura.

CARLOS "PESCADITO" RUIZ UN SIMBOLO DE ESTATUS NACIONAL


José M. Sánchez
SABEMOS QUE ERES UN JUGADOR QUE HA ACUMULADO MUCHA EXPERIENCIA INTERNACIONAL, ¿NOS PODRÍAS DECIR EN RESUMEN LOS DIFERENTES LUGARES EN LOS QUE HAS JUGADO?
Debuté en Guatemala (Municipal), después fui a Noruega, de ahí a Grecia, Los Angeles, Dallas, fui a Paraguay, vine a México, volví a Grecia, luego a la MLS y ahora nuevamente estoy aquí en México.
PLATICANOS ALGUNOS DE TUS LOGROS
Fui tres veces campeón con Municipal en Guatemala; también ganamos un título internacional en un cuadrangular de la CONCACAF, eso fue en Costa Rica. Fui campeón en la MLS con el Galaxy, y fui el jugador más valioso de la temporada. También fui goleador del 2002, del 2003 y he sido goleador de todos los equipos en los cuales he militado.
SE TE CONSIDERA UN ÍCONO DEL FUTBOL EN TU PAIS ¿NO ES ASÍ?
Han salido otros futbolistas y han tenido la mala fortuna de salir y regresar a los siete meses o al año, yo soy el único que ha estado por más de 10 años jugando en el extranjero y he tratado de sobresalir en donde he estado; el primer campeonato que gana un Guatemalteco en el extranjero lo gané yo, el ser el jugador más valioso en una liga que no sea en Guatemala lo fui yo, entonces eso me identificó mucho con la gente.
SE DICE QUE NADIE ES PROFETA EN SU TIERRA, PERO ¿LA GENTE EN GUATEMALA TE RECONOCE VERDADERAMENTE TODA TU TRAYECTORIA?
Hay un periódico en mi país que se llama PRENSA LIBRE y que anualmente hace encuestas sobre quién es el personaje del año para la gente guatemalteca. En tres años he ganado el personaje del año por encima del presidente de mi país y siempre he estado compitiendo contra ya sea políticos o incluso gente que ha ganado el Premio Nobel de la Paz - Rigoberta Menchú -; entonces la gente me tiene por suerte en un lugar en donde muy pocos han llegado, un lugar en el cual nunca había llegado otro deportista.
PERO PARA LLEGAR A SERLO, SEGURAMENTE HAS DEBIDO HACER TAMBIÉN GRANDES ESFUERZOS PARA ADAPTARTE A LOS DIFERENTES PAÍSES
Me siento muy contento de ser esa persona porque he sabido sobrellevar esa carga acoplándome a diferentes culturas como lo es en Europa, diferentes lenguajes, lo que fue Grecia aprender el griego, ir a E.U. y manejar el inglés; siempre sabiendo que soy Guatemalteco pero a donde vas te tienes que acoplar, entonces me estoy acoplando a diferentes culturas. Puedo decirte que se me ha hecho mucho más fácil acoplarme incluso a diferentes niveles futbolísticos. Al principio siempre es difícil y ahora pues con la madurez que tengo y donde he estado se me ha hecho mucho más fácil.
ENTIENDO QUE TAMBIÉN TIENES INTERESES DE AYUDA COMUNITARIA, SOCIAL. HABLANOS UN POCO DE ESO.
Hay una ONG que se llama Make a Wish Foundation, ellos tratan de cumplirles el último deseo a muchos niños que por X o Y motivos están en un hospital, y bueno algunos gracias a Dios se salvan, otros no; tuve la oportunidad de poder ir a visitar varios niños porque ellos lo pidieron. Es algo bien duro saber que el último deseo que puede tener un niño o alguien en un hospital es conocerte. Fui a diferentes hospitales en E.U. para hacer esa labor humanitaria. En Guatemala hago lo mismo, voy a orfanatos y a hospitales. La última vez hicimos algo en Guatemala que fue hace un par de años atrás, le pusimos una pierna a un niño que tenía muchos deseos de conocerme. Estábamos concentrados con la selección, llegó con una pierna y realmente me sorprendió. Entonces con la gente que me maneja en Guatemala hicimos varias cosas para lograr que el niño tuviera una vida un poco más normal; son cosas que tal vez la gente no sabe porque yo tampoco voy con bombos y platillos a hacer ese tipo de cosas pero son cosas que yo he hecho y me he sentido muy contento de hacerlo porque vengo de un barrio muy pobre, vengo de una familia que solo tuvo una madre, tengo tres hermanas, entonces fue el ver realmente como crece la sociedad pobre guatemalteca y ves en lo que te conviertes gracias al deporte, a un don que te dio Dios y que lo supiste explotar. Nunca olvidar realmente tus raíces, de dónde vienes y tratar de ayudar a la gente ya que tienes la oportunidad. Eso a mi realmente me hace muy feliz.
¿ESO HACE QUE ENFOQUES TU PROFESION DE UNA MANERA DISTINTA?
La profesión del futbolista yo la puedo resumir en dos facetas: el aprendizaje cuando te están enseñando las cosas básicas que es una diversión, y cuando ya te vuelves un jugador profesional que ya es como un trabajo. Si pierdes la diversión que tuviste de niño en esa profesión se te hace un trabajo tedioso todos los días estar entrenando y hacer lo mismo. Yo creo que en base a eso tú puedes ir recordando varias cosas, puedes ir ayudando más. Por ejemplo yo puedo ir a pararme con jóvenes a darles una explicación, le llaman charlas motivacionales, yo realmente le llamo “resumen de mi vida”, cómo yo a los 12 años salí de mi casa a ganarme la vida y nunca más volví a ella. Entonces son cosas que yo trato hacerle ver a la juventud, de que si se puede, de que sí existe esa luz al final del túnel. Pero si le pierdes el amor a lo que haces no puedes llegar a hacer ese tipo de charlas Si cambias de lo que fuiste a lo que te has convertido tampoco puedes llegar a hacer eso; entonces va un poco de la mano la alegría que tienes por esta profesión y lo que te ha dado, y también no olvidarte de dónde vienes, yo creo que eso es lo primordial.
CUANDO YA HAS LLEGADO A ESE NIVEL, CON AÑOS Y AÑOS EN EL FUTBOL, ¿QUE TE SIGUE MOTIVANDO PARA SEGUIR?
En el deporte que hago, ganar. Yo tuve la escuela o me topé en mi vida gracias a Dios con una persona que me enseñó las armas para defenderme en esta profesión, pero me enseñó el ganar, ganar, ganar, ganar siempre. Crecí en un equipo donde no se te pedía menos que eso que era ganar, y a donde he ido he tratado de hacer eso. Hay motivaciones extras obviamente como un buen contrato, el dinero, pero volvemos a lo mismo, esa pasión que tienes por este deporte y la alegría que te da el jugarlo, lo culminas si eres ganador. Y al final no solo pasa en esta profesión, pasa en muchos aspectos de la vida: nadie recuerda al perdedor, todos recuerdan al ganador.
COMPARTENOS QUÉ SIGNIFICAN PARA TI ESTOS TRES CONCEPTOS: PASION, ALEGRÍA Y CONSTANCIA.
PASION:
Mira, la gente la siente diferente, yo realmente es algo que me permite el levantarme todas las mañanas, saber que estoy vivo, venir al entrenamiento, saludar a mis compañeros, el ver una pelota, eso a mí me enciende; ver un campo, la porterías, eso para mí es la pasión del deporte. En el futbol hay tres resultados ganar, empatar o perder, obviamente todos buscamos ganar, pero la pasión la tienen que tener los jugadores, la pasión se puede mostrar de diferentes formas. Algunos la expresan gritando, otros la expresan más callados pero el gesto, el lenguaje corporal que tienes, eso da mucho de qué hablar, y esa es la pasión que yo puedo sentir. Yo en estos momentos soy el capitán de este equipo y tengo que expresar muchas cosas, muchas veces hablando, muchas veces con mi manera de hacer y ellos ven también eso.
ALEGRIA:
Tiene que existir siempre una alegría más que todo cuando trabajas con 25 jugadores. Un vestuario que no tenga alegría es un vestuario que está muerto; todo lo que haces en un vestuario se refleja dentro de la cancha. Si tú eres alegre y estás en un grupo donde todos son alegres eso lo vas a reflejar dentro del terreno de juego, vas a ver un grupo alegre, un grupo que se divierte al jugar. Y al final de cuentas es eso, un juego, el futbol es un juego donde todos quieren ganar.
CONSTANCIA:
Mira la constancia para mí ha sido el nunca dejar de aprender, nunca bajar los brazos. No he escuchado a ningún jugador que diga que ya lo sabe todo y he jugado con muchos jugadores, te puedo nombrar David Beckham o De Nilson, son jugadores que han pasado por muchos clubes reconocidos a nivel mundial y están todos los días entrenando hombro con hombro con los que están recién iniciando. Entonces esa es la constancia que tiene que tener un futbolista, saber que nunca aprendes todo en el futbol.